Entrevista del Área de Discapacidad e Inclusión de APORA el 29 de agosto de 2019 al Ps. Marcelo Rocha, durante el desarrollo de los Juegos Paralímpicos 2019

Lic. Marcelo Rocha
Marcelo, ¿nos podés relatar tu propia elección como orientador vocacional deportivo? 

Desde que empecé a trabajar como psicólogo me especialicé en psicoanálisis y en materia de discapacidad me formé en esa temática. Lo que fui viendo a medida que pasaba el tiempo en mi práctica en diferentes lugares: centros terapéuticos, escuelas especiales, centros de día, proyectos sociales y demás, es que existía una gran vacancia en todo lo que tiene que ver con la parte de proyecto de vida, cuando me tope con la OV de la mano de Sergio Javier  Enrique, ahí pude empezar a comprender un campo mucho más interesante que aportaba a todo lo que es el campo de la discapacidad; desde allí la cuestión del proyecto de vida como algo primordial en el abordaje de adolescentes, jóvenes, adultos con discapacidad y al tiempo en la medida que iba construyendo proyectos y pensando la temática en diferentes ámbitos llevaba la practica de la orientación a las instituciones especializadas.
Entendí que también el deporte era una herramienta privilegiada para trabajar en proyectos de vida porque el deporte lo empecé a trabajar desde escuelas de tenis adaptado. Empecé a construir escuelas de tenis adaptado sin darme cuenta al principio que lo que estaba haciendo tenía total relación con lo que me preocupaba y me ocupaba que era el proyecto de vida de las personas con discapacidad. Poco a poco cuando fui elaborando hipótesis e ideas y cómo iba pensando la materia del orientador en personas con discapacidad también me di cuenta que el deporte era la herramienta primordial a través de la cual se pueden deconstruir o romper los circuitos discapacitantes, porque evidentemente los jóvenes con discapacidad no tienen tanto acceso a los espacios sociales como son los clubes y es ahí donde se produce algo fundamental que tiene que ver con la identificación entre pares ;  particularmente con esa gran posibilidad que provee el deporte. Entonces empecé a tomar el deporte no como algo propiamente que favorece lo que tiene que ver con la rehabilitación de la PCD o de su condición discapacitante, sino más que nada esta habilitación hacia el espacio social y la posibilidad de construir su proyecto de vida desde algo tan importante como el deporte. Empezamos a orientar a jóvenes para ir a distintos lugares, fútbol, tenis, básquet, lo que ellos deseaban y ahí nos dábamos cuenta que deconstruíamos los circuitos discapacitantes desde la elección de un deporte. Ahí es donde terminé de asimilar que el deporte sirve para muchas cosas más de las que uno piensa. Particularmente para las pcd, porque pensaba que el cuerpo en la escena deportiva pierde su condición discapacitante dando lugar a la aparición del sujeto y eso lo veíamos muy claramente en los proyectos que generábamos los diferentes clubes.
Empezar a jugar con diferentes conceptos, poder cuestionar o deconstruir el concepto de deporte adaptado para pensarlo como deporte para PCD, claramente tiene una adaptación porque las PCD necesitan ciertas adaptaciones para jugar pero no deja de ser deporte, tampoco es terapéutico ni tiene otro tinte más que la clara experiencia de jugar con otros, y si lo pensamos en al infancia esto es fundamental. Niños con discapacidad que transitan por circuitos profesionales, clínicos, terapéuticos y no tienen la posibilidad de hacer un deporte eso nos preocupa muchísimo.

¿Cómo ves justamente este tema de los deportes, las posibilidades de elección de las PCD? 

Esta cuestión  que los jóvenes puedan elegir o acceder a un deporte… en realidad ahí está la cuestión, se trata de esta palabra, acceder, no todos pueden acceder y esto es lo que visualizamos cotidianamente. 
Estamos en contextos en donde vemos a muchos jugadores , los para panamericanos por ejemplo, pero son los jóvenes que han podido acceder por una u otra razón, Nosotros trabajamos con otros niños  jóvenes y adultos con discapacidades más graves que tienen más limitado su acceso al deporte y eso es lo que más nos preocupa, sabemos que cada vez más cantidad de pcd acceden a los deportes, pero en la práctica cotidiana lo que vemos es que muchos niños y jóvenes con discapacidades graves no tienen esa posibilidad y esa es la franja que más nos preocupa, por eso es que vamos a las instituciones y pedimos que las instituciones abran sus propuestas terapéuticas y las conduzcan a los clubes, a  las plazas, a los diferentes lugares donde los jóvenes y los niños pueden ejercer un deporte, por eso es que desde nuestra fundación : “Estar “ – Eduardo Shwanek “ , proponemos a las instituciones especializadas que vengan a los clubes con los jóvenes para practicar un deporte, esto favorece los lazos sociales y vamos viendo avances increíbles en los jóvenes.
Particularmente lo veo  también un poco compleja en este sentido, entendemos que la elección tiene que ver con la cuestión de haber atravesado experiencias significativas que te permitan decir “ yo quiero hacer esto u esto otro, y esto otro no “  sucede que las pcd no han tenido muchas experiencias significativas de hacer uno u otro deporte para poder elegir qué deporte quieren hacer, vemos en la práctica concreta que muchos terminan eligiendo lo que otros les dicen que tienen que hacer o donde otros los llevan,  porque no han atravesado diferentes posibilidades electivas, si no hay experiencia es difícil que haya elección, esto también lo vemos en la parte laboral, pero en la parte deportiva esto es mucho más visible, terminan haciendo un deporte determinado como por ejemplo básquet y capaz que nunca probaron jugar tenis, por eso no lo pueden elegir, porque como el recurso simbólico imaginario está muchas veces obturado, ellos no pueden hacer ese trabajo de elección si es que no han tenido esa experiencia previa. Por eso pedimos que se favorezcan las experiencias para que ellos puedan elegir.  

Y cómo se atraviesan las cuestiones de «competencia»  en la orientación  de PCD; es diferente respecto de otras personas ?… Y las cuestiones de género(s)  – diversidades sexuales – en relación a la  orientación deportiva 

Con respecto a cómo se atraviesan las cuestiones relacionadas a la competencia, ahí obviamente hay que hacer una gran distinción entre aquellos jóvenes con discapacidades intelectuales o mentales y aquellos que tienen discapacidades motrices o sensoriales. 
Las pcd con discapacidad intelectual o mental generalmente pueden tener mayor dificultad para comprender cuando se pierde, la frustración y demás que es típica del deporte y ahí aparecen las crisis, lo vemos en los torneos que hacemos anualmente, todos los años tenemos torneos de tenis donde compiten  más de 150 jóvenes con discapacidades graves: autismo, psicosis, esquizofrenia, pluridiscapacidades, quienes son acompañados con asistentes, con profesionales y ahí muchas veces vemos que cuando pierden entran en crisis, les cuesta entender porque lógicamente hay cuestiones de orden intelectual o mental que no permiten del todo esa comprensión pero ahí está el trabajo profesional y terapéutico, el acompañamiento para que ellos puedan procesar todo esto.
En relación a los juegos para panamericanos ellos tienen acompañamiento, tienen un equipo muy grande que trabajan con ellos, son deportistas de alta competición, pienso en ellos y puedo decir que están muy preparados para la competencia y puedo pensar en nuestros jóvenes con los que trabajamos nosotros a diario que  obviamente no tienen un equipo y no están todo el tiempo trabajando en la competencia y el orden de la frustración es mucho más general Ahí ya no hablamos de frustración a modo de la neurosis sino que nos encontramos con la palabra crisis porque estamos en el orden de la psicosis, los autismos y otras perturbaciones graves.

¿Querés describir alguna experiencia en particular  ejemplificando tu tarea?

En relación a la experiencia, una de las más lindas en materia del deporte que hemos trabajado a nivel orientativo,  es un joven con una discapacidad intelectual. Él no tenía un proyecto de vida, transitaba en una institución especializada, transita aún, y gracias al gran trabajo de esta institución con el espacio de OV este joven fue descubriendo que el tenis le apasionaba, pudimos hacer un trabajo en conjunto con la asociación rosarina de tenis. Este joven empezó a estudiar profesorado de tenis y se recibió como auxiliar de profesor de tenis, no como profesor, sino como auxiliar, se le dio un título y todo esto gracias al trabajo de equipo interdisciplinario de la institución, hoy este joven ayuda y colabora con un profe de tenis y esta trabajando también en un maxi quiosco ; esto es genial, aparte juega muy bien y ha podido elaborar un proyecto de vida. Fue una de las experiencias más lindas. Tengo muchísimas más, me acuerdo de Pablo, un joven que ya no está en este mundo que lo extrañamos mucho, él cuando llegó a la escuela de tenis adaptado me acuerdo que nos mirábamos con el profe y pensábamos “¿cómo le vamos a enseñar? si no puede ni caminar… apenas se sostiene, una parálisis cerebral muy grande…” Sin embargo cuando llegó agarró la raqueta, empezó a jugar y nos dio clases,  porque realmente los golpes que tenia eran impresionantes y nunca nadie le había enseñado. Pablo nos enseño que la frase de Spinoza es realmente cierta: “Nadie sabe, a ciencia cierta, lo que un cuerpo puede”

¿Cómo interviene la orientación (vocacional)  en las prácticas deportivas de las PCD,  a propósito del desarrollo en estos momentos de los Juegos Paralímpicos?

Con respecto a cómo interviene la OV en materia de deporte, pensando en estos tiempos donde se juegan los para panamericanos, creo que la tarea del orientador debe ser esta: el orientador debe tener una visión amplia, muy abierta, muy creativa. Poder en principio recibir a este joven con discapacidad, verlo en su posición subjetiva y no quedar obturado o fascinado por la condición discapacitante sino poder mirar al sujeto que habita ese cuerpo. Luego, el orientador deberá desplegar todas sus herramientas para poder acompañarlo a construir su propio proyecto de vida centrado en su propio deseo teniendo en cuenta que ese joven pudo haber estado ocupando una posición de pasividad, me refiero a que muchos jóvenes con discapacidad están tan acostumbrados a que elijan por ellos que es algo que los orientadores tenemos que tener muy en cuenta, siempre estar interviniendo y poder escuchar a ver si el joven está hablando por sí mismo o en relación a lo que otros le han dicho, y desde ahí poder determinar cuál es el circuito de ese joven, qué tipo de actividades hace o no hace. Si hace un circuito discapacitante estamos en problemas, yo llamo circuito discapacitante a que el joven va de la casa a la institución especializada, de la institución especializada a la casa.  
Luego empezar a desplegar toda la cuestión que tiene que ver con los intereses. Dentro de lo que tiene que ver con los intereses, tener siempre en cuenta que el deporte es un espacio fundamental a través del cual una persona puede construir un proyecto, lo vemos ahora en los grandes competidores que tenemos en Argentina, Gustavito Fernández es uno de ellos, muchos de ellos están trayendo  medallas muy importante para nuestro país y nos muestra claramente que han decidido tener un proyecto de vida centrado en el deporte, que esto es posible, que está muy mal que un profesional se olvide del deporte, y yo insisto en esto: en todas mis conferencias o libros o clases que doy siempre les digo a los profesionales por más que sean psicoanalistas, orientadores psicopedagogos, docentes especiales, no olviden el deporte porque el deporte forma  parte de un nexo vital para que un ser humano pueda construir un proyecto de vida y sucede muchas veces que como nosotros lo desestimamos no lo tenemos en cuenta para ellos, así que a tenerlo en cuenta dentro del espacio orientativo para poder pensar que esto también rompe los circuitos discapacitantes.